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Inventariar más que cómputo
Un servicio rara vez consiste solo en una máquina virtual. Documente DNS, certificados, permisos de almacenamiento, volúmenes persistentes, tareas en segundo plano, secretos, monitoreo, correo saliente y callbacks externos. Un plan sin esas dependencias está incompleto.
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Establecer una línea base medible
Antes de migrar, registre comportamiento esperado, tiempos de respuesta, errores, estado de respaldos y flujos representativos. Repita las mismas pruebas después. Un contenedor saludable no implica que la facturación, los reportes o las notificaciones funcionen.
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Ensayar despliegue y rollback
Prepare el destino de manera aislada, valide credenciales y accesos, y pruebe recorridos reales. Planifique cómo los cambios de datos afectan la reversibilidad: restaurar un ejecutable es diferente de revertir escrituras en una base de datos. No haga el corte sin probar sus supuestos.
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Cerrar la migración deliberadamente
Verifique DNS, TLS, tareas programadas, registros, respaldos, alertas y costos. Mantenga el entorno anterior únicamente mientras sea necesario y documente sus dependencias. Retirarlo debe ser una decisión explícita.